¿Productos milagro o fraude? Riesgos que conlleva su consumo
- Daniela Valdez

- 11 may 2020
- 9 Min. de lectura

(Los productos milagro representan un enorme riesgo para la población mexicana. Crédito: El Informante BCS)
Los productos milagro, son aquellos que se venden o comercializan como un medicamento sin contar con un sustento científico que avale realmente sus resultados. Podríamos determinarlos básicamente, por los efectos o beneficios que su publicidad les atribuye, los mismos que ningún método científico válido ha demostrado que puedan producirlos.
Existe una amplia oferta para tratar todo tipo de padecimientos o cambiar de imagen: desde aumentar el tamaño del pecho, evitar la calvicie, aumentar el deseo sexual, aliviar dolores, curar enfermedades como el sida o el cáncer, sin dejar de lado aquellos que supuestamente sirven para la pérdida de peso, que son los que cuentan con mayor popularidad.
Estrategias Publicitarias
Estos productos, principalmente aquellos que vienen en forma de cápsulas, pastillas, tabletas, píldoras, ampollas bebibles, etcétera, se comercializan generalmente bajo el nombre de complemento alimenticio, y su autorización es relativamente rápida una vez se demuestra la falta de toxicidad de lo que las componen, sin necesidad de presentar ensayos clínicos que comprueben su eficacia.
Una vez que son autorizados, ponen en marcha campañas publicitarias en las cuales se les atribuyen propiedades que no tienen ninguna relación con todo lo que han presentado ante las autoridades sanitarias.
La publicidad y el mercado de estos productos aumentan año tras año. Según Genoma Lab, una empresa publicitaria fundada en 1996, que producía infomerciales y a partir de 1997 empezó a comercializar productos, sus ventas anuales entre 2008 y 2011, superan por mucho la de los años anteriores. En 2008 sus ventas netas eran de $2,629 mdp, aumentando así en 2009 a $4,425 mdp, en 2010 era de $6,264 mdp y en 2011 $8,075 mdp, convirtiéndose así en la Farmacéutica OTC número uno de México en el año 2010.
La publicidad que utilizan, maneja diversos canales de comunicación tales como revistas de moda, Internet, redes sociales, programas de televisión, etcétera. Los canales de difusión, el discurso y las imágenes que utilizan los artículos para la pérdida de peso por ejemplo, muestran a mujeres delgadas y jóvenes, dando a entender que para alcanzar la felicidad y el éxito, es necesario cumplir estos requisitos.
Los envases muestran imágenes de cuerpos esbeltos y jóvenes, términos llamativos, como ‘quemagrasas’, ‘saciante’ o ‘modelador de la figura’. También hacen uso de imágenes del antes y el después, las cuales están claramente modificadas, y testimonios de personas que utilizan el producto. Su publicidad es engañosa, con el fin de provocar en el espectador fe en los productos, mostrando un antes y un después, un final feliz.
Los spots con los que se anuncian este tipo de productos en los medios de comunicación, hacen que cualquiera pueda pensar que efectivamente son milagrosos. Yefectivamente tendrían que serlo para realmente poder curar todo lo que prometen.
Consideraciones
Es importante que el consumidor o cliente tenga presente y tome en cuenta siempre las siguientes consideraciones.
- Los complementos alimenticios son fuentes concentradas de nutrientes y actualmente sólo se encuentran definidas las normas de uso para vitaminas y minerales.
- Los complementos alimenticios no son medicamentos, por lo que no deben ser utilizados para el tratamiento de enfermedades o alteraciones en el estado de la salud, ni deben de comercializarse con estos fines.
- Los complementos nunca deben de utilizarse como sustituto de terapias recomendadas por un médico, y su uso tampoco debe de darse para evitar un diagnóstico médico.
- Los complementos alimenticios se recomiendan a personas que quieren completar (como bien su nombre lo dice) su alimentación de forma puntual, así como para contrarrestar un posible déficit, etcétera.
- Los y las consumidoras deben tener siempre presente que los complementos alimenticios no sustituyen, en ningún caso, una alimentación equilibrada.
- Muchos productos milagro, sobre todo aquellos que se venden en forma de pastillas, cápsulas, tabletas, etcétera, se registran como complementos alimenticios, es por eso que es importante tener una actitud crítica ante la publicidad de los mismos, así como de las afirmaciones o declaraciones que realizan.
- Los y las consumidoras deben de mantener una postura crítica ante la publicidad, dado que generalmente usan frases o imágenes llamativas y sugerentes que invitan a su consumo.
- Es importante saber que, aunque la mayoría de estos productos basan su inocuidad en el hecho de que están elaborados con productos naturales (hierbas), esta no es razón suficiente para descartar efectos secundarios en la salud.
Desconfianza generada
Actualmente en México, una industria que produce este tipo de productos, genera 892 mdd, según datos de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), por lo que lo mínimo que la gente espera, a cambio de su gasto en suplementos alimenticios, es un beneficio en su salud.
En farmacias y tiendas naturistas se puede encontrar una enorme variedad de opciones, pero pocas garantías. Esto provoca una desconfianza en el consumidor al detalle y fomenta la venta directa. “Menos del 1% de las ventas de suplementos alimenticios en México son por Internet, porque hay dudas sobre la calidad y la seguridad del producto. Cuando la gente compra de una persona que ya conoce, tiene más confianza en el producto”, explica Amanda Bourlier, analista de mercados en Euromonitor.
De acuerdo con el artículo publicado por FORBES México en 2015, en México el mercado informal de productos milagro disfrazados de suplementos alimenticios está valuado en 29.6 mdd, equivalente a 3% de la industria de suplementos, según Cofepris. De acuerdo con los especialistas, no hay forma infalible de verificar la legitimidad o eficacia de un producto antes de comprarlo.
Punto médico y científico
Más allá del riesgo de fraude y daños documentados en revistas médicas, el uso de estas sustancias es cuestionado por la comunidad científica:
“Algunas de estas empresas tienen un sistema muy bueno de marketing y de propaganda, y mucha gente confía en estos compuestos. La gente tiene muchas veces conceptos muy distorsionados sobre aspectos científicos. Es parte del signo de los tiempos. Algunas industrias utilizan una mezcla de aspectos científicos y no científicos para comercializar sus productos y, a veces, con terminología científica, están promocionando compuestos carentes de base científica”, dice el doctor Eliseo Guallar, investigador y profesor de Epidemiología y Medicina en el Centro Welch para la Prevención, Epidemiología e Investigación Clínica de la Escuela de Medicina Johns Hopkins.
Desde el punto de vista de la medicina científica, la cual está basada en evidencias que sirven de sustento, no existen ni los milagros ni las curas genéricas. Incluso para una misma enfermedad, cada paciente es diferente, por lo tanto requiere de tratamientos específicos que deben ser diseñados según sus antecedentes clínicos, su constitución física, la edad y predisposición genética con la que cuenta.
Aun con todo esto, en México esta lucrativa industria de productos y servicios fraudulentos que las autoridades sanitarias han etiquetado de una manera errónea sigue floreciendo. El mercado de estos artículos que no sirven y que son hasta dañinos se calcula en cientos de millones de pesos en nuestro país.
Aquellos que se dedican a venderlos no hacen inventarios, no llevan un registro pormenorizado ni mucho menos garantizan su eficacia con evidencias científicas que los comprueben.
México es uno de los principales países consumidores de este tipo de productos que prometen todo tipo de milagros y que la ciencia médica cataloga como fraude, pero que de alguna u otra manera se las ingenian para manipular al consumidor. El mercado informal de éstos en nuestro país está valuado en 29.6 millones de dólares, equivalente a 3% de la industria de suplementos, según Cofepris.
Según la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) de la Secretaría de Salud (SS), estos productos milagro, de los que en México se ha identificado más de 250, están mal clasificados. Lo que sus fabricantes hacen normalmente es registrarlos como artículos cosméticos o suplementos alimenticios cuando en realidad son otra cosa.
El titular de la Coferpis Julio Sánchez y Tépoz, advirtió sobre los riesgos que implica el consumo de los mismos, que van desde la pérdida de recursos económicos hasta la muerte, además de retrasar tratamientos adecuados a enfermedades graves.
Al carecer de autorización o tener una inapropiada, estos pueden resultar inocuos o incluso nocivos para la salud de quien los consume, pues no se tiene conocimiento de su composición química.
Existen diversos casos que han tenido efectos negativos sobre la salud del consumidor, y en algunas ocasiones los ha llevado a la muerte. Tal es el caso de una joven de 24 años de Monterrey que perdió la vida tras dejarse engañar por estos productos y empezar a consumir pastillas para adelgazar.
De acuerdo con el jefe del Laboratorio de Medicamentos de Farmacología de la Facultad de Medicina de la UNAM, Rodolfo Rodríguez Carranza, “el problema de los productos milagro es que no tienen sustento, carecen de evidencia científica, no tienen prescripción médica y muchos de ellos ponen en riesgo la salud de las personas”.
Incluso la Secretaría de Salud del Estado exhortó a los ciudadanos a no utilizar pastillas milagro. Según el subsecretario de Regulación y Fomento Sanitario de la Secretaría de Salud del estado, Carlos Elizondo Ochoa, existen varios factores que promueven el consumo de estos productos milagro, tales como una vida acelerada, problemas de salud o la búsqueda por bajar de peso de manera fácil y rápida.
De igual manera, añadió también que estos mismos, que normalmente prometen soluciones rápidas y drásticas para quienes los consuman, ponen en riesgo la salud, como ya se había mencionado anteriormente.
“Los productos milagro tienden a poner en riesgo la salud porque tienen sustancias, ya sea medicamentos o a veces hormonas o plantas no permitidas por la Secretaría de Salud, que tienen efectos secundarios en el cuerpo.” Indicó el subsecretario.
Por otro lado, Ochoa explicó que entre los años 2010 y 2017 han sido asegurados cuatro millones y medio de piezas de productos ilegales en 156 operativos realizados en el país. Además, han sido suspendidos 13 mil sitios de internet, de los cuales dos mil 600 estaban vinculadas con la venta de estos productos.
Mencionó que es de mayor importancia que los ciudadanos sean capaces de distinguir entre un suplemento alimenticio avalado por expertos, y uno producto milagro. El utilizar y confundir ambos términos constituye un error, pues en la realidad existen amplias diferencias. Por esta razón, es importante establecer características y distinciones entre ambas categorías de productos, una de las maneras más fáciles de hacerlo es observando lo que dicen sus etiquetas.
“La diferencia con un producto milagro es su etiqueta: esos productos vienen etiquetados y su publicidad sirve para cualquier dolencia del ser humano, éstos son los que caen en un exceso de promesas al consumidor, son los que llamamos productos milagro”, añadió Ochoa.
En el primer caso, están hechos a base de frutas, vegetales, extracto de hierbas, que en ocasiones van adicionados con vitaminas o minerales, y sus ingredientes se desglosan en la etiqueta. Por otra parte, en el segundo caso, generalmente prometen resultados rápidos y excesivos, y en sus etiquetas no se describen los ingredientes.
Es por esto que la COFEPRIS para tratar tomar cartas sobre la regulación, control y fomento sanitario de estos, ha llevado a cabo acciones de vigilancia en diferentes puntos de venta, almacenes de distribución y en fábricas productoras de estos productos milagrosos en 140 operativos alrededor de todo el país, logrando así decomisar de más de 2.5 millones de piezas irregulares y evitando que la población los tenga a su alcance. Todo esto que realiza la COFEPRIS tiene el fin de cuidar la salud de los ciudadanos.
Legislación de productos milagro
Comisión Federal para la Prevención de Riesgos Sanitarios, en materia de Publicidad
En la Reforma a la Ley General de Salud en Materia de Publicidad que entró en vigor el 2 de Marzo de 2012 la Cofepris implemento un mecanismo de Copy Advice y la inclusión del Número de Registro o Aviso Sanitario en la Pauta Publicitaria. La Cofepris estableció el siguiente procedimiento para El Copy Advice:
Recepción: Se tiene una primera reunión con el usuario, donde se dan a conocer los lineamientos: El Insumo y/o producto, deben de contar con los requisitos sanitarios correspondientes,
Análisis: Los Proyectos de Publicidad que se pretenden someter a Permiso Publicitario, son analizados y discutidos en un marco flexible por el equipo multidisciplinario de Copy Advice, en un periodo máximo de una semana.
Resultados: Se entregan los resultados en las reuniones periódicas para realizar las adecuaciones necesarias en común acuerdo entre los usuarios y la Institución. Cuando los proyectos están listos, se les da un visto bueno para someter a Permiso Publicitario.
Comunicación: Finalmente Copy Advice, mantiene comunicación activa con los equipos de Dictamen y Monitoreo, con el fin de corroborar que los proyectos que se han sometido y pautado, respectivamente, correspondan a lo presentado en Copy Advice.
En la inclusión del Número de Registro o Aviso Sanitario en la Pauta Publicitaria se debe de incluir el registro sanitario del producto, así como el número del permiso, para suplementos, cosméticos y alimentos. También es necesario que se incluya tanto el número de aviso para su comercialización, como el aviso o permiso publicitario, éste último en el caso de suplementos.
Además de lo anterior la publicidad de productos, servicios y actividades que se publiciten deben incluir aquella información sobre características, propiedades y empleos reales o reconocidos por la Secretaría.
Ley Federal de Protección al Consumidor
En materia de Publicidad en el 2011 el Poder Legislativo decretó una reforma a La Ley Federal de Protección al Consumidor (LFPC) que entro en vigor el 15 de Diciembre de 2011, otorgando mayores atribuciones legales a Profeco, para sancionar a las empresas que utilicen publicidad engañosa para sus productos a los consumidores.
Esta reforma, permitirá a Profeco obligar a los proveedores presentar información cuando el organismo lo requiera. Y aumentar las multas en materia de publicidad engañosa, al pasar de un millón 271 mil pesos, a dos millones 333 mil pesos ó casos graves las multas puede ser hasta tres millones 341 mil pesos.
Para determinar y analizar lo que debe considerarse como ´publicidad engañosa´ que utilizan las empresas para publicar sus productos, la Profeco presentó en el marco del grupo de trabajo del Consejo Consultivo del Consumo (CCC) los lineamientos para el análisis y verificación de la información y publicidad.
Este documento busca establecer guías de interpretación claras y transparentes, el documento se entregara a la Comisión Federal de Mejora Regulatoria (Cofemer) sometiéndolo al procedimiento de publicación en el Diario oficial de la Federación (DOF).
Los lineamientos para el análisis y verificación de la información y publicidad, tiene como objetivo: desempeñar dos funciones; analizar y verificar la publicidad engañosa, para proteger los derechos del consumidor, y establecer los procedimientos y medios necesarios para monitorear y sancionar la publicidad engañosa.




voto por fraude.